Lesiones derivadas del running

Los deportes de alto nivel tienden a generar una gran cantidad de lesiones en aquellos que los practican de forma intensiva, es así que el running no iba a ser una excepción y también puede llegar a producir lesiones si no se hace de forma correcta.

Uno de los puntos fundamentales que debemos tener en cuenta al practicar running o cualquier otro deporte de forma regular, es tratar de llevar una correcta progresión que empiece con un esfuerzo reducido que este vaya incrementándose de forma gradual para que el cuerpo y los músculos puedan adaptarse a los movimientos y sus respectivas contracciones.

Es muy frecuente, que las personas que desean perder peso de una forma rápida y sin ningún tipo de control, puedan llegar a lo que se conoce como sobreentrenamiento, que tiene consecuencias nefastas para la salud, afectando a nuestro ciclo de sueño y generando mareos en la persona que lo practica, obviamente esto no es para nada recomendable, todo tipo de entrenamiento y/o deporte debe estar supervisado de forma correcta por un profesional en el tema.

running

Además de esto, se puede llegar al extremo de producir lesiones debido al desgaste del cuerpo. Un ejemplo claro en el running es la degradación del cartílago, debido a la gran presión que se ejerce sobre él o bien las contracciones musculares múltiples en cualquier parte del cuerpo, en este último caso podemos utilizar algún complemento como el tendiplus que nos ayuda a relajar esas partes tensas del cuerpo que quedan luego de un entrenamiento fuerte, tanto el tendiplus como otros complementos los podemos encontrar en parafarmacia mundo natural.

Este tipo de lesiones, no sólo afectan gravemente a nuestra salud, sino que a la larga harán que perdamos toda aquella forma física que hayamos conseguido, echando por tierra todo nuestro esfuerzo. Esto se ve mucho en algunas personas que desean perder peso,  empiezan muy fuerte durante las primeras semanas y luego empiezan a notar los efectos negativos del sobreentrenamiento, por lo que dejan de hacer ejercicio de un día para otro.

El efecto que se consigue no es solamente el recuperar todos los kilos que habían perdido, sino que en muchas ocasiones incluso ganan peso adicional y esta experiencia negativa termina generando una predisposición negativa hacia cualquier tipo de entrenamiento o deporte.

Para evitar todo esto, es importante marcarse objetivos y que estos no sean ambiciosos a corto plazo, sino a largo plazo. La constancia del día a día es la clave del éxito.

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